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                <journal-title>Index de Enfermer&#x00ED;a</journal-title>
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                <article-title>Siempre habr&#x00E1; quien siga trabajando en mis sue&#x00F1;os</article-title>
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                    Correspondencia:
                    <email>sarapedregosa@hotmail.com</email>
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                <year>2018</year>
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            <issue>4</issue>
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        <p>En la unidad de Medicina Interna estamos acostumbrados a que lleguen pacientes que ya llevan unos meses con malestar, fiebre sin encontrar el foco o un dolor difuso y permanente que les va minando su calidad de vida. A los pocos d&#x00ED;as y con un diagn&#x00F3;stico definitivo son trasladados a las unidades de oncolog&#x00ED;a, hematolog&#x00ED;a, o sin m&#x00E1;s dilaci&#x00F3;n, les iniciamos la quimioterapia en la misma sala. Aunque somos conscientes de c&#x00F3;mo van a discurrir los acontecimientos nada m&#x00E1;s ingresan, disimulamos nuestra percepci&#x00F3;n ante las insistentes preguntas del paciente y de la familia.</p>
        <p>
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        </p>
        <p>Nada m&#x00E1;s llegar, ves en el paciente y su familia la preocupaci&#x00F3;n y el desconocimiento en sus ojos. Las dudas que se quedan sin expresar por miedo a que lo que les puedas decir les enfrente a una realidad a la que por ahora no quieren asomarse. Todo el mundo tiene hermanos, padres o amigos que han pasado por esto y saben que no es nada bueno, que no puede acabar bien, pero all&#x00ED; est&#x00E1;n, agarr&#x00E1;ndose a esa &#x00FA;ltima esperanza de que su caso no va a ser igual, que a ellos la suerte les va a tender una mano. Sus ojos se clavan en los tuyos con la intenci&#x00F3;n de leer en tu mente aquellas respuestas que ans&#x00ED;an, pero sin pasar por el mal trago de que las palabras tan temidas se pronuncien y con ellas desaparezcan las pocas esperanzas que traen en la maleta.</p>
        <p>No es f&#x00E1;cil, pero con la pr&#x00E1;ctica diaria, acabas perfilando y profesionalizando la expresi&#x00F3;n de tu cara, la postura de tu cuerpo, tus gestos y tus palabras, y aunque pienses que est&#x00E1;s faltando a la autenticidad en la que consideras debe basarse una relaci&#x00F3;n terap&#x00E9;utica, te refugias en la compasi&#x00F3;n y el amor que como ser humano has de tener hacia los otros. Y all&#x00ED; est&#x00E1;s, poniendo amor y respeto en los huecos que las palabras tampoco podr&#x00ED;an llenar. Sonr&#x00ED;es, les das la mano o les abrazas c&#x00E1;lidamente y les aseguras que todo va a ir bien, emplaz&#x00E1;ndolos a tener paciencia y a confiar en la medicina, asegur&#x00E1;ndoles que entre todos superaremos cualquier circunstancia que se presente.</p>
        <p>Pocos d&#x00ED;as m&#x00E1;s tarde, cuando empieza el periplo de an&#x00E1;lisis, pruebas de imagen o biopsias que en muchos casos son dolorosas, vas viendo como la esperanza que a&#x00FA;n albergan y la confianza de que esta vez la fortuna est&#x00E9; de su lado van desapareciendo paulatinamente de su mirada, inund&#x00E1;ndose de temor. Temor a que este sea el inicio de un camino de sufrimiento, temor a no estar a la altura de la situaci&#x00F3;n, temor a esos tratamientos que te dejan sin pelo y que como te confiesan, en ocasiones &#x00FA;nicamente prolongan una situaci&#x00F3;n que de todas formas no va a acabar bien. Puedes percibir sus nuevas dudas y sentimientos de culpa: si la culpa es que han venido demasiado tarde, si lo que pasa es que tardaron en darse cuenta de que algo no iba bien, si el sistema sanitario est&#x00E1; mal organizado y es demasiado lento, etc., con la &#x00FA;nica intenci&#x00F3;n de buscar alg&#x00FA;n responsable de toda aquella pesadilla por la que est&#x00E1;n pasando.</p>
        <p>Pero hubo una ocasi&#x00F3;n en que esta rutina por la que yo pasaba casi a diario dej&#x00F3; de serlo y se convirti&#x00F3; en un nuevo aprendizaje. Cuando ingres&#x00F3; Jordi y tras explicarle el diag-n&#x00F3;stico, lo &#x00FA;nico que consegu&#x00ED; ver en los ojos, por mucho que me esforzar&#x00E1; en intentar descubrir algo m&#x00E1;s, fue harmon&#x00ED;a, conciliaci&#x00F3;n y tranquilidad. Adem&#x00E1;s, todo esto se acompa&#x00F1;aba de una actitud relajada, templada, sosegada, como de estar en paz con la vida, de no buscar responsables y atenerse, cual guerrero, a lo que le deparase aquella batalla que el destino le hab&#x00ED;a puesto en el camino. Al parecer, se hab&#x00ED;a estado ejercitando toda su vida para ello:</p>
        <p>
            <italic>&#x201C;No pasa nada&#x201D;</italic>
            dec&#x00ED;a mir&#x00E1;ndome fijamente,
            <italic>&#x201C;esto es solo una prueba m&#x00E1;s, una de tantas que la vida te brinda con la intenci&#x00F3;n de que te des cuenta de lo afortunado que eres, de lo que has construido y de lo que de verdad importa&#x201D;</italic>
            .
            <italic>&#x201C;Una familia, unos hijos, un hogar, unos amigos y una peque&#x00F1;a empresa que hace felices a much&#x00ED;sima gente, &#x00BF;qu&#x00E9; m&#x00E1;s puedo pedir? Solo quiero que lo que me quede de vida pueda seguir disfrutando de todo ello y que, si la medicina no puede curarme, me permita poder estar consciente para abrazar a todos aquellos a los que quiero, saborear lenta y profundamente esos peque&#x00F1;os placeres que me rodean e irme, silenciosa y pl&#x00E1;cidamente, sabiendo que los que se quedan, van a estar bien&#x201D;</italic>
            .
        </p>
        <p>Nada m&#x00E1;s. No pude a&#x00F1;adir nada m&#x00E1;s a aquella declaraci&#x00F3;n de intenciones. Lo &#x00FA;nico que pude hacer en ese momento, fue aguantar mis l&#x00E1;grimas y despedirme. Desearle toda la suerte del mundo y emplazarlo, como hago en muchas ocasiones con mis pacientes, a vernos cada vez que tuviera visita en oncolog&#x00ED;a o si alg&#x00FA;n d&#x00ED;a ten&#x00ED;a alg&#x00FA;n problema que yo le pudiera solucionar.</p>
        <p>
            Un a&#x00F1;o m&#x00E1;s tarde volvi&#x00F3; para despedirse. Su aspecto f&#x00ED;sico hab&#x00ED;a cambiado, siendo su cuerpo la mitad de lo que era, su cabello casi imperceptible y sus ojos como profundos agujeros negros. Pero para mi sorpresa a&#x00FA;n conservaba la tranquilidad y la templanza de siempre, cosa que hizo que no pudiera apartar mis ojos de los suyos y dejar de pensar en lo poco que quedaba de aquel hombre recio y fuerte que hab&#x00ED;a ingresado hac&#x00ED;a un a&#x00F1;o en la unidad.
            <italic>&#x201C;&#x00BF;Podemos tomar un caf&#x00E9;?&#x201D;</italic>
            me pregunt&#x00F3;,
            <italic>&#x201C;Claro, siempre hay tiempo para un buen amigo&#x201D;</italic>
            . Una vez sentados y dispuestos a degustar aquella incre&#x00ED;ble taza de caf&#x00E9;, silenciosamente sac&#x00F3; de su maleta varios documentos y un buen acopio de fotos.
        </p>
        <p>
            <italic>&#x201C;Mira en lo que estoy trabajando: un lugar de reuni&#x00F3;n para familias y amigos, en los que puedan disfrutar de un rato de risas y confidencias mientras preparan y degustan una buena comida&#x201D;</italic>
            .
        </p>
        <p>
            Tranquilamente y con todo detalle empez&#x00F3; a ense&#x00F1;arme y explicarme el contenido de las numerosas fotos del proyecto en el que hab&#x00ED;a invertido el que ser&#x00ED;a el &#x00FA;ltimo a&#x00F1;o de su vida. Para ello, seg&#x00FA;n me cont&#x00F3;, se hab&#x00ED;a tenido que desprender de algunas cosas: el coche, una peque&#x00F1;a lancha, unos vinilos de no s&#x00E9; qu&#x00E9; artista, algunos muebles, joyas y el abono para ver a su equipo de futbol favorito. Cosas, como &#x00E9;l dec&#x00ED;a, de las que hab&#x00ED;a podido disfrutar pocas ocasiones, pues siempre hab&#x00ED;a tenido suficiente con tener a su familia y amigos cerca y abrir una botella de buen vino para celebrarlo. El proyecto era ambicioso, los bocetos, a&#x00FA;n por terminar, hac&#x00ED;an vislumbrar una gran cocina rodeada de mesas y sillones en las que relajadamente pod&#x00ED;as sentarte para tomar una copa y disfrutar de una buena conversaci&#x00F3;n.
            <italic>&#x201C;Ves, ahora solo me falta elegir el color de las paredes, &#x00BF;cu&#x00E1;l te parece m&#x00E1;s apropiado?&#x201D;</italic>
            .
        </p>
        <p>Incre&#x00ED;ble pregunta que me dej&#x00F3; sin palabras. Pero &#x00BF;no vamos a hablar de tu enfermedad?, &#x00BF;no est&#x00E1;s preocupado por lo que va a suceder?, &#x00BF;no tienes miedo a sufrir?, &#x00BF;no tienes miedo a morir? Esas fueron las preguntas que tras sus palabras atacaron mi mente y que seguramente el percibi&#x00F3; en mis ojos.</p>
        <p>
            <italic>&#x201C;Oh, no te preocupes por eso, s&#x00E9; perfectamente que no voy a poder acabarlo, pero no me quita el sue&#x00F1;o. Seguro que mucha gente deja otras cosas m&#x00E1;s importantes por finalizar cuando les llega el momento de irse. Adem&#x00E1;s, con esto, mi familia y amigos van estar muy ocupados en los pr&#x00F3;ximos d&#x00ED;as, por lo que les va a ser m&#x00E1;s f&#x00E1;cil soportar el dolor de mi ausencia&#x201D;</italic>
            .
        </p>
        <p>Y as&#x00ED; fue como tambi&#x00E9;n a m&#x00ED;, la vida me dio una lecci&#x00F3;n. Sin buscarla, sin sufrimientos ni preocupaciones, de forma gratuita, por lo que no tuve m&#x00E1;s remedio que aprender con ello. No pude dejar pasar ese regalo, ese momento de crecimiento personal que me hab&#x00ED;a puesto en bandeja. Desde entonces, siempre tengo un proyecto en mente y cuando lo acabo empiezo otro. No he dejado de crear, de hacer, de sentir, de amar, en definitiva, de vivir. Sin miedo a que el destino no me deje acabar algo, ya que tengo muy claro que, si he cuidado lo m&#x00E1;s importe siempre habr&#x00E1; alguien que quiera seguir trabajando en mis sue&#x00F1;os.</p>
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