Para mí es un honor y un privilegio que cada persona que haya leído mi narrativa haya encontrado una reflexión o aprendizaje. Muchas gracias a todos quienes leyeron mi narrativa y apreciaron cada detalle de la misma. Mis mejores deseos a todos, que sigan desarrollando esas mentes brillantes e inspirando a más colegas a investigar, aprender y crecer como profesionales de la salud.
Esta reflexion ofrece una visión valiosa sobre el papel de la enfermería en el acompañamiento al final de la vida, destacando que el cuidado trasciende las intervenciones clínicas para abarcar las dimensiones emocionales y espirituales de la persona, este escrito resalta la importancia de la empatía, la compasión y la presencia del profesional como elementos que brindan tranquilidad tanto al paciente como a su familia, invita a reconocer la muerte como una experiencia profundamente humana que demanda una atención integral, sensible y centrada en la dignidad de la persona hasta el final de su vida, el estar con quienes nos necesitan en el ahora, deja huella en nosostros para siempre. Enhorabuea excelente reflexión.
Estoy totalmente de acuerdo en que muchos pacientes lo que principalmente recuerdan sobre los sanitarios que les atienden es cómo los hicimos sentir. La cercanía, la escucha y la presencia son formas de cuidado y tienen que ser reconocidos como tal. Enhorabuena por la narativa,
Gracias por tu trabajo. Reflexión interesante acerca de la muerte. Tema en elq ue no solemos profundizar ni meditar. Para poder transitar por el cuidado a un paciente moribunda, hace falta a parte de conocimientos y habilidad, haber reflexionado.
Enhorabuena por el trabajo. En nuestra profesión vivimos situaciones de alta complejidad y sobre todo el impacto emocional que la muerte puede generar en nuestro entorno cotidiano y nuestras vidas. Más allá de todo ese conocimiento profesional, la experiencia personal transforma la comprensión de este proceso. Asimismo, es muy importante reconocer los límites del saber técnico frente a lo humano y lo existencial. Por todo lo anterior ,es imprescindible integrar una mirada más reflexiva, humana y sensible en el cuidado ante este tipo de experiencias y vivencias.
El trabajo aporta una reflexión interesante sobre la vivencia de la muerte en el entorno hospitalario, poniendo en valor la dimensión humana y experiencial del cuidado, un aspecto fundamental en la práctica enfermera que a menudo trasciende lo puramente técnico.
Enhorabuena Vanessa por esta narrativa tan real como la vida misma y que nos enseña a valorar lo que realmente necesitamos cuando nos enfrentamos a situaciones en las que un simple gesto, un estar ahí y un acompañamiento alejado de las normas que nos imperan somos capaces de transferir a la persona que en décimas de segundo cerrará sus ojos para siempre.
Gracias.
Un saludo.
Me ha gustado mucho el texto Vanessa; curiosamente el señor se esforzaba por recordarle a usted, ya que insistía haber recibido cuidados suyos anteriormente. Cierto o falso, me sirve para recordar la profunda huella que deja en las personas la experiencia del cuidado, no lo minimicemos jamás.