Mei Fernández-Crespo, Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL)
Enfermera de investigación en la Unidad de Investigación de Atención Primaria de Salamanca APISAL. Investigadora en el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL). Doctora en Salud, Discapacidad, Dependencia y Bienestar por la Universidad de Salamanca. Grupo de Investigación e Innovación en cuidados (INCUSA) del IBSAL.
Fernández-Crespo, Mei. Recomendaciones de apoyo para el acompañamiento en la pérdida de un ser querido. Paraninfo Digital. 2026; (43): e43m2v3. https://ciberindex.com/c/pd/e43m2v3
El acompañamiento en el proceso de claudicación, tanto de la familia, como del paciente coloca a enfermería ante un papel clave. Antes, durante y tras la pérdida, las habilidades sociales a aplicar resultan de gran ayuda ante este tipo de casos.
Excelente trabajo. Es importante realizar un trabajo previo y un acompañamiento de los cuidadores para que no se produzca un duelo no elaborado de su ser querido. Importante llegar a la resignación que muchas veces es complicado y asumir el final de la vida
Una aportación fundamental. Quienes vivimos el cuidado de cerca sabemos que atender la pérdida desde la empatía cambia por completo la experiencia de una familia en pleno duelo. Integrar estas recomendaciones en las Guías PRAXIS nos ayuda a recordar que cuidar también es saber acompañar en el silencio y en la ausencia.
Este trabajo presenta un enfoque práctico y humanizado para el acompañamiento en el proceso de duelo, poniendo de manifiesto el papel fundamental de la enfermería en la continuidad de los cuidados más allá de la pérdida. La integración de redes de apoyo, la comunicación terapéutica y el abordaje de la dimensión espiritual evidencian una atención integral, centrada en las necesidades reales de pacientes y cuidadores. Asimismo, resulta especialmente relevante el énfasis en el autocuidado y la validación emocional como estrategias esenciales para promover un proceso de duelo adaptativo y favorecer el bienestar emocional a medio y largo plazo. En conjunto, el artículo aporta herramientas de gran utilidad para la práctica clínica y refuerza la importancia de un abordaje biopsicosocial y espiritual en la atención al duelo.
Integrar la dimensión de espiritualidad en la atención de duelo es un acierto, a menudo desde la parte clínica se limita a los psicológico o biológico olvidando la espiritualidad, que es un pilar fundamental para dar sentido a la pérdida. Al igual que proponer intervenciones a "medio y largo plazo" rompe la tendencia tradicional de terminar la atención de manera abrupta ya que sabemos que el duelo no es estático y cada persona lo vive de forma diferente.
Felicito a la autora por resaltar que el acompañamiento en el duelo va más allá del momento de la pérdida. Considero muy valioso incorporar el seguimiento y la dimensión emocional para ofrecer cuidados verdaderamente integrales.
Este trabajo ofrece recomendaciones prácticas para acompañar a las personas que atraviesan la pérdida de un ser querido desde una atención cercana, integral y continuada. Resalta la importancia de crear redes de apoyo, mantener una comunicación empática, brindar seguimiento a medio y largo plazo e incorporar la dimensión espiritual cuando sea necesario. Gracias por el trabajo.
Un tema muy interesante, de lo cual creemos saber mucho los profesionales de la salud, pero dentro de nuestro "saber-conocimiento" ignoramos lo que verdaderamente demandan las personas y con ello limitamos nuestro acompañamiento ofrecido, no es el adecuado, enhorabuena, por su trabajo, condensar todo el conocimiento y llevarlo a la praxis es verdaderamente un trabajo complejo.
Enhorabuena por este trabajo, Mei. Me parece un acierto absoluto que las recomendaciones de esta guía praxis hayan incorporado la voz y validación de pacientes expertos, garantizando que respondan a las necesidades reales del entorno familiar.
Como bien se destaca, el papel de la enfermería en el soporte emocional, la escucha y el seguimiento a medio y largo plazo es fundamental para humanizar el cuidado. Tambien, el enfoque en las prácticas de autocuidado asumiendo un rol activo para transformar el dolor en adaptación aporta mucho valor. Una herramienta clave para avanzar hacia un acompañamiento verdaderamente holístico e integral. ¡Muchas felicidades!
Felicidades por esta guía praxis sobre recomendaciones de apoyo para el acompañamiento en la pérdida de un ser querido. Sin duda, las enfermeras tenemos un papel relevante en el acompañamiento de las personas que pierden a un ser querido. Estar presentes, escuchar, consolar...son cuidados que realizamos las enfermeras en esos duros momentos y que las familias agradecen. Un saludo.
Con el puro titulo incita a conocer su trabajo, felicidades, tema muy difícil de abordar, que al momento de escucharla me imagine estar en la situación viva; se me hiso un nudo en la garganta. y vaya que son situaciones en la que nos enfrentamos en el día a día.
De nuevo, el trabajo presentado nos ofrece la utilidad de la metodología PRAXIS para la elaboración de guías de recomendaciones, donde no solamente se realiza una revision teórica de la evidencia, sino que se validan las recomendaciones a través de grupos focales. La propuesta de Mei, a través de un caso, nos recuerda que cuidar no es solo cuidar al paciente, destaca también la importancia de cuidar al entorno y pone en valor la presencia de la enfermera en su rol de soporte, guía y acompañamiento en el proceso de duelo y sufrimiento por la pérdida de un ser querido. Sin duda, el resultado de este trabajo constituye una herramienta muy valiosa donde se presentan las recomendaciones de buenas prácticas, junto con su validación por un grupo de pacientes expertos que habían perdido a un ser querido. Esta colaboración identifica nuevas recomendaciones de autocuidado. Toda esta información permitirá desarrollar intervenciones adaptadas a cada proceso de afrontamiento del duelo.
La ciencia de Enfermería actual se encuentra en continuo cambio para satisfacer las necesidades del ser humano, los cuidados integrales profesionales que nos muestra en su guía praxis son evidencia de la realidad de ese enfoque de transformación que va más allá del cuidado biológico, promoviendo un cuidado emocional, social y espiritual y sin duda, agregaría el cultural en momentos tan significativos, como lo es el duelo. Muchas felicidades!!
El papel de la Enfermería en el acompañamiento ante la pérdida de un ser querido constituye una intervención esencial dentro de los cuidados al final de la vida y el proceso de duelo, ya que contribuye a proporcionar un entorno de contención emocional, respeto y humanidad. Me quedo con la parte de las prácticas de autocuidado, destacando la importancia de comprender y validar las emociones propias del duelo y de asumir un rol activo en el proceso. Enhorabuena por el trabajo.
Enhorabuena por el trabajo. El duelo es una experiencia profundamente humana que no termina simplemente con el paso del tiempo, sino que necesita ser escuchada, acompañada y comprendida. Esto nos recuerda que detrás de cada pérdida existe una persona que intenta reconstruir su vida mientras aprende a convivir con la ausencia. Es muy interesante cómo se destaca el valor de una atención sanitaria que no solo trate síntomas, sino que ofrezca presencia, empatía y un espacio seguro para expresar emociones. Reconocer la vulnerabilidad y transformar el dolor en aprendizaje muestra que el duelo también puede convertirse en un proceso de adaptación y crecimiento personal. En definitiva, acompañar a alguien en su pérdida es una forma esencial de cuidar su dignidad y su bienestar.
El apoyo y acompañamiento en la pérdida de un ser querido es un aspecto fundamental en el cuidado de la salud mental por Enfermería. Esta experiencia puede ser profundamente dolorosa y complicada, y tener un impacto significativo en el bienestar emocional de las personas. Mei, las recomendaciones que nos proporcionan nos guía justamente para cuando nos encontramos ante estos escenarios.
La importancia del trabajo de duelo en pacientes requiere de un equipo interdisciplinario donde la psicología tiene un papel primordial. El reconocimiento de la salud integral (física, psicológica y social) abonará no solo el evitar usurpar profesiones sino reforzar alianzas disciplinarias que auxilien al paciente a una confrontamiento y recuperación adecuada.
Felicidades por el abordaje del tema, la muerte es parte de la vida, pero la mayoría de las personas no están listas para enfrentar una perdida, y menos de un ser muy amado, todos deberíamos contar con formación tanatológica, sin importar la edad, la profesión, el género, la posición económica, porque la vida tiene un principio y un fin, y ambos deben representar un proceso que se experimente con acompañamiento, las posturas tanatológicas, nos ubican en que no solo la muerte es una perdida, en el día a día cotidiano experimentamos muchas perdidas y duelos que no es fácil identificarlos y que atrapan en un conjunto de emociones que pueden llevar a depresión a la persona, tener conciencia de esto aporta más herramientas para el afrontamiento de un duelo, felicito a la ponente por el abordaje del tema, justifica de manera sustentada las recomendaciones y hace un aporte importante.
buen tema
El duelo es dificil de transitar sobre todo cuando el acontecimiento es por accidentes o suicidio que ocurre de manera inesperada en los que tal vez este conjunto de recomendaciones para humanizar la atención en momentos de máxima vulnerabilidad no puedan llevarse a cabo, pero se demuestra que el cuidado en el duelo no es una intervención técnica aislada, sino un proceso de acompañamiento continuo, holístico y centrado en la persona, y el seguimiento a medio y largo plazo es muy importante cuando todos han olvidado el dolor que aun permanece en el doliente y su familia. saludos
Enhorabuena por el trabajo.
Me gustaría que profundizaras un poco sobre la integración del abordaje espiritual en la fase final de vida de los enfermos y sus familiares en el ámbito hospitalario. ¿En qué momento comenzar a abordar o explorar creencias, necesidad de atención espiritual ?¿Cómo manejar la conspiración del silencio de los familiares sin dejar de lado las necesidades espirituales de nuestros enfermos?¿Ayuda la presencia de símbolos en los hospitales?
Muchas gracias.
Mei, te felicito por tu trabajo. Considero que debemos alejarnos de actitudes paternalistas como medida de apoyo que sin querer a veces ofrecemos ante un duelo. De ahí, como bien refieres, la importancia de comprender y validar las emociones propias y de asumir un rol activo en el proceso, reconociendo la vulnerabilidad y transformando el dolor en un camino de aprendizaje personal y adaptación a la nueva realidad del que has mostrado en tus conclusiones.
Gracias.
Un saludo. Mª Luisa.
Me ha gustado mucho la propuesta, Mei. Me parece especialmente valioso que el acompañamiento en el duelo se plantee desde una mirada integral, incluyendo redes de apoyo, comunicación terapéutica, espiritualidad y, sobre todo, seguimiento a medio-largo plazo, porque el duelo está lejos de ser un proceso lineal...
Me quedo con la idea de validar las emociones y asumir un rol activo en el proceso de adaptación. Me encantaría que compartieras algo más sobre cómo llevar estas recomendaciones a la práctica clínica o comunitaria.
Este trabajo ofrece un marco práctico y humanizado para el acompañamiento en el duelo, destacando el papel clave de la enfermería en la continuidad del cuidado más allá de la pérdida. La integración de redes de apoyo, la comunicación terapéutica y el abordaje de la espiritualidad reflejan una atención integral que responde a las necesidades reales de pacientes y cuidadores. Asimismo, resulta especialmente valioso el énfasis en el autocuidado y la validación emocional, elementos imprescindibles para favorecer un duelo adaptativo y saludable a medio y largo plazo.